A pesar de las tremendas dificultades de transporte que existieron en este país, Chile; desde el momento en que llegué, cuando Rodolfo el Reno se asustó al ver tantos edificios, cables de alta tensiòn y muchos pero muchos vehículos, cuando finalmente convencí a Rodolfo de transitar por los cielos y carreteras de esta tierra, otro problema surgió, para poder circular por las carreteras de Santiago, es necesario un elemento muy extraño que se llama Tig ,Tac Tac, Tuc o Tag, claro su nombre es Tag. Como mi trineo no tenía ese famoso Tag, sencillamente, Rodolfo me dejó botado en medio de la carretera. Por suerte al cabo de un rato una amable persona me llevo en su vehículo, y desde ese dìa mi transporte en este bello país y bella ciudad, es este auto convertible, el cual hace juego con el color de mi traje.
sábado, 23 de febrero de 2008
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